- Paz, luz, verdad, dignidad, soberanía, antiimperialismo e identidad
Emilio Zambrana (*)
Cuando se hace referencia a Nicaragua como país, se le identifica principalmente a través de dos figuras históricas e icónicas: Rubén Darío, nuestro poeta universal y Augusto C. Sandino, ambos héroes y próceres nuestros.
Darío, por su dimensión en el mundo de las letras como fundador de la corriente literaria del “Modernismo”, fue una figura ampliamente divulgada por intelectuales de distintas corrientes a través de generaciones; en el caso de Sandino, por su naturaleza de defender, con las armas en la mano, la soberanía nacional de Nicaragua y la dignidad de los pueblos latinoamericanos.
Sandino (1895-1934), el General de Hombres y Mujeres Libres, fue un patriota que lideró el Ejército Defensor de la Soberanía Nacional (EDSN) contra la ocupación estadounidense (1927-1933). Su gesta, asentada en el antiimperialismo y la justicia social, perdura hoy como un pilar ideológico de la juventud nicaragüense, que reivindica su legado de dignidad, soberanía, antiimperialismo, solidaridad y amor a la patria a través de la educación, la cultura y el protagonismo social.
Augusto Nicolás Calderón Sandino nació en Niquinohomo, un 18 de mayo de 1895. Hijo de Margarita Calderón y Gregorio Sandino. Los primeros años de su vida los vivió al lado de su madre y hermanos maternos, ayudando desde temprana edad en labores como el corte de café. Siendo un niño le tocó asistir a su madre en una situación de malparto, mientras ella se encontraba en la cárcel, experiencia que marcó su carácter serio.
Su lucha guerrillera logró que las tropas de los Estados Unidos salieran del país, pero antes los yanquis habían creado la Guardia Nacional y puesto bajo su dirección a Anastasio Somoza García, fundador de la dinastía somocista que asesinó al General Sandino por órdenes de sus patrones el 21 de febrero de 1934.
Noventa y dos años después de su tránsito a la inmortalidad, su legado está presente en la juventud nicaragüense, comprometida con seguir defendiendo su espíritu inclaudicable como heredero de Nicarao y Diriangén; consciente que le corresponde ser protagonista de la historia y continuar manteniendo vivo el pensamiento del General, haciendo patria y respaldando a la Revolución Popular Sandinista.
Para los y las jóvenes, principalmente de la Juventud Sandinista 19 de Julio, el legado del General Sandino sigue siendo una fuente de inspiración, pues lo consideran un símbolo de luz, verdad, patriotismo, dignidad y lucha por la soberanía nacional.
La juventud nicaragüense es la heredera de la “antorcha revolucionaria” que, con el pensamiento y lucha del General de Hombres y Mujeres Libres, encendió el Frente Sandinista. Los y las jóvenes retoman su ejemplo a través de la educación, el voluntariado, el cooperativismo y la participación comunitaria, promoviendo la transformación social y el amor a la patria.
La influencia en los “Cachorros de Sandino”
La literatura destaca el papel histórico de los jóvenes en la alfabetización (1980), la defensa de la patria y la revolución, el trabajo comunitario y la resistencia contra la injerencia extranjera. A menudo fueron denominados como “Cachorros de Sandino”, por la formación ideológica e integral que recibieron al integrarse en labores del campo, en brigadas de paz, en voluntariado, en deporte y en cultura.

Ahora, las nuevas generaciones despliegan su trabajo, a lo largo y ancho del país, a través de movimientos como Promotoría Solidaria, el Cultural Leonel Rugama y el Ambientalista Guardabarranco, entre otros. Ellas aplican el legado del General mediante brigadas de salud, reforestación, actividades culturales y apoyo a la comunidad, con trabajos comunitarios y la promoción de la solidaridad. Son protagonistas de miles de proyectos sociales en beneficio del pueblo.
El legado e inspiración del General Sandino en la juventud es asumido como un símbolo de resistencia y orgullo nacional, promoviendo valores de libertad y soberanía frente a amenazas extranjeras. En este contexto se inscribe, particularmente la JS-19 de Julio, como continuadora de la lucha de Sandino, participando en la transformación social y política de Nicaragua.
El gobierno sandinista, encabezado por los Copresidentes Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, promueve el pensamiento del General Sandino en las universidades y centros de estudio como guía de conducta de dignidad, soberanía y de identidad nacional.
En el marco de la identidad latinoamericana, la lucha del General Sandino contra la ocupación estadounidense trascendió fronteras, convirtiéndolo en un icono de resistencia regional al adoptar la juventud su pensamiento como bandera de lucha y dignidad.
Y como lo destacó el gran historiador y estudioso de Sandino, doctor Aldo Díaz Lacayo: “juventud es sinónimo de esperanza, valentía y transformación. El futuro se escribe con la energía y la creatividad de los jóvenes. Ser joven es tener el poder de reinventar el mundo todos los días. La juventud es un tesoro que se multiplica cuando se comparte con los demás”.
Finalmente, el legado del General de Hombres y Mujeres Libres se mantiene vivo en la conciencia popular de la juventud rebelde y dueña del faro que ilumina sus crepúsculos de libertad.
(*) Poeta, Escritor y Periodista