
- En conmemoración del 54 aniversario de su paso a la inmortalidad
Con actos culturales, conversatorios y depositando ofrendas florales en el mausoleo de la Plaza de la Revolución donde descansan sus restos, y en su monumento erigido en el centro de Yalagüina, la juventud y población en general rindieron homenaje al coronel Santos López, eslabón principal entre el General Sandino con su Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y el FSLN.
La ocasión no fue para menos, pues este 9 de febrero se conmemoró el 54 aniversario del tránsito a la inmortalidad del hombre que dedicó toda su vida al combate contra la intervención yanqui, y por lo mismo fue declarado héroe nacional.
“El coronel fue uno de los fundadores del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional y posteriormente toda esa experiencia acumulada en la montaña la transmitió a las nuevas generaciones sandinistas y hoy más que nunca nos une esta nueva generación de profesionales que tenemos mística y que deseamos que Nicaragua sea a como la soñó el general Sandino y el coronel Santos López”, dijo Arlong José Salgado, alcalde del municipio de Yalagüina.
En una comunidad de este pueblo del norte del país nació en 1914 Santos López. “Provengo de una familia humilde y campesina”, decía. Desde los ocho años trabajaba de jornalero en las fincas vecinas de su comunidad, por lo que no aprendió a leer ni a escribir. Tenía 12 años cuando llegó a su pueblo el General Sandino con su Ejército. “Les pedí un trozo de carne y les pregunté si permitían cipotes”, dice el Coronel en sus memorias.
Lo admitieron y a escondidas de su madre empezó a formar parte del famoso “Coro de Angeles”, un grupo integrado por niños que en las emboscada y combates contra los interventores yanquis hacían toda clase de ruidos con latas y triquitraques para dar la impresión que el número de soldados sandinistas era mayor.
Enterrado con honores
Pocos años después, todavía muy joven, llegó a ser lugarteniente de Sandino y miembro del estado mayor del Ejército Defensor de la Soberanía Nacional. Cuando asesinaron al General de Hombres Libres el 21 de febrero de 1934, el coronel Santos López formaba parte de la comitiva en las conversaciones de paz. Herido, logró escapar de la guardia y días después pudo llegar a Honduras, donde años después lo contactó el comandante Carlos Fonseca.
En 1962 participó en la formación del Frente Sandinista, junto con Carlos Fonseca, Silvio Mayorga, y Tomas Borge, entre otros, constituyendo de esta manera el eslabón del General Sandino con el FSLN. Entrenó militarmente y participó en la primera experiencia guerrillera del Frente de Raití y Bocay. Posteriormente se trasladó a Cuba, donde murió en 1965 de un cáncer pulmonar.
Fue velado y enterrado con los honores “Comandante muerto en campaña”, que fue concedida por el Estado cubano y la dirigencia revolucionaria. Después del triunfo de la Revolución Sandinista en 1979, sus restos fueron repatriados a Nicaragua en donde descansan junto a los comandantes Carlos Fonseca y Tomás Borge.
Durante un conversatorio con jóvenes, celebrado en conmemoración del 54 aniversario del tránsito a la inmortalidad de Santos López, el historiador Wilmor López recordó el legado del coronel sandinista destacando que es el eslabón que conecta a Carlos Fonseca con el General Sandino.
“Carlos Fonseca busca información sobre Sandino, sabe que existe Santos López, el único sobreviviente en la masacre del 21 de febrero del 34 y conoce que Santos López está en Cuba”, recordó el también tradicionalista. Afirmó que es meritorio reconocer lahistoria y principalmente la de éste héroe nacional.